El arte urbano es una forma reciente de comunicación de las nuevas generaciones surgida a partir del siglo XX. Así como cada una de las partes que conforman algo no son iguales al todo, es la identidad visual del grafiti dentro del arte urbano.
En una sociedad de masas donde la moda dicta las reglas a seguir, el grafiti como arte urbano es una búsqueda de manifestación individual del artista así como en la antigüedad los pintores lo hacían en los lienzos. Se transforma en una forma de protesta un simulacro compuesto de un manifiesto personal.
Los simulacros son una imitación de una cosa como si fuera cierta o verdadera para Jean Baudrillard (Ensayo sobre la Precesión de los Simulacros. 1978) "son aquellos elementos que, según la metáfora de Borges, hacen emerger un mapa por encima del territorio real". El grafiti al ser una imagen es una imitación de la realidad, que busca mostrar rostros de algo real o su crítica del mismo. Como artista, el grafitero busca modificación y reajuste de los índices sensoriales, haciendo uso de los sentidos, en las inclinaciones perceptuales de una cultura. Crea un nuevo ambiente que busca extenderse y afectar a todos sus espectadores para que su obra o grafiti sea vista como una nueva forma de representación. A su vez ofrece una oportunidad de comunicación entre el artista y el espectador de la obra, empleando la racionalidad visual y lo sensitivo del espectador.
Al emplearse el grafiti como arte, el grafitero lo usa de medio como mensaje, puesto que amplifica los procesos existentes de información al moldear y controlar la escala y la forma de las asociaciones en los trabajos humanos. Abre la puerta de la percepción al espectador al generar un cambio en escala perceptual en la forma de efecto a alguien que de otro modo mantendría la escala pasmada.
Marshall McLuhan (Escritos Esenciales, 1957) expone que "cualquier cosa que eleva el ambiente en una alta intensidad, lo vuelve objeto de atención y al hacerlo asume el carácter de anti-ambiente u objeto de arte", el grafiti al ser un objeto de arte se transforma de ambiente a anti-ambiente pues pasa a ser de un cliché a un arquetipo.
El artista urbano busca al hacer su manifestación del espacio, fenerar sentimientos en su forma de comunicar, no depende de la aprobación de lo que dicta la sociedad. Cruza discursos para conseguir enviar con mayor impacto su mensaje, pues su diseño en su forma de comunicar a pesar del continuo cambio. Busca mostrar aquello que no se ve de forma evidente de manera radical de ser neceario para que su discurso no permanezca efímero.
Al organizar imágenes facilita una mayor comprensión de la obra para generar un aprendizaje, al crear conexiones por medio de las metáforas, la representación y la estética, en un contexto único que carece del uso de lo obvio para destacar algo específico, empleando como lienzo el espacio público que está leno de silencio, respondiendo a la pérdida ocasionada por la sociedad.
Es importante concluir que el grafiti com el individuo es único e irrepetible, por eso no todo símbolo es grafiti, pues debe poseer un mensaje. Es una ruptura de las estructuras sociales y del orden auto impuesto. Es la forma de expresión de los que habitan en las sombras cansados de aquellos que los rodean en la urbe en que viven.
Del mismo modo como todo pintor no es artista, no todos los dibujantes son grafiteros y recordar la frase del artista ingles urbano conocido como Bansky "Algunas personas se convierten en policías porque quieren hacer del mundo un lugar mejor. Algunas personas se vuelven vándalos porque quieren hacer del mundo un lugar de mejor aspecto" y recordar que el GRAFITI es una ACTITUD, un ESTILO DE VIDA y NO UNA MODA.
Editoras:
Colmenares, Desirée
Eljuri, Ariadna
Silva, Karolina





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